El brillante amanecer (II)

Seguimos hablando del oro, que nos tiene deslumbrados por sus múltiples aplicaciones.

Aplicaciones:

Cerca de tres cuartas partes de la producción mundial del oro se consume en joyería. Las principales propiedades que hacen que este metal sea muy valioso en este sector son el brillo, la maleabilidad, la ductilidad, la durabilidad y la resistencia a la oxidación. El oro suele mezclarse con otros metales, como se explicó en la primera entrada dedicada a este metal.

Aproximadamente un 10-15% del oro se dedica a aplicaciones industriales, especialmente a la electrónica. Este metal se usa mucho en el área de las telecomunicaciones y de las tecnologías de la información por ser muy resistente a la corrosión y por ser un excelente conductor de la electricidad. Otros metales se usan también para estas aplicaciones, como por ejemplo la plata, que es realmente el mejor conductor, pero se corroe facilmente.

En electrónica la mayoría de los contactos, casi todas las soldaduras y algunos circuitos están recubiertos con oro. Si un material conductor se recubre con una finísima capa de oro de 0.1 µm, la conductividad en las superficies de contacto puede aumentar en más de un millón de veces.

El oro se utiliza también en la industria aeronáutica. En los aviones, el parabrisas de la cabina del piloto está recubierto de una fina capa de este material, evitando con ello la formación de escarcha y vaho y protegiendo a los pilotos de las radiaciones solares. Por el mismo motivo, los visores de los cascos que utilizan los astronautas suelen contener una película de oro.

En cientos de naves espaciales, el oro ha sido usado como una película para cubrir muchas partes de su exterior. Esta película ayuda a reflejar la radiación infrarroja y a estabilizar la temperatura de la nave espacial.

Las partes externas de los trajes espaciales y los módulos lunares están cubiertas por una fina capa de oro, que protegen a astronautas y a cápsulas del calor del sol y la radiación infrarroja.

Diferentes aplicaciones se han encontrado también en el campo de la medicina. Se denomina crisoterapia a la aplicación terapéutica de compuestos de oro en este ámbito. Algunos antiinflamatorios incorporan compuestos de oro como ingrediente para el tratamiento de enfermedades reumáticas. El isótopo 198Au radiactivo se utiliza en algunas aplicaciones de diagnóstico, inyectándolo en una solución coloidal que puede pasar a través del cuerpo. Parece ser también que nanopartículas de oro podrían aumentar la eficacia de tratamientos contra el cáncer, liberando fármacos en el interior del tumor de forma muy segura, controlada y efectiva.

Por supuesto, no se puede olvidar el uso del oro en el ámbito financiero. El patrón oro fue un sistema monetario que fijaba el valor de la unidad monetaria en términos de una determinada cantidad de oro. A través de su relación con el oro se intercambiaban las divisas de forma estable, lo que favorecía el comercio internacional. El patrón oro imperó durante el siglo XIX como base del sistema financiero internacional. A partir de la Gran Depresión fue perdiendo importancia hasta abandonarse definitivamente en 1971. Actualmente hay quien está proponiendo el patrón Bitcoin como nueva base del sistema financiero intrenacional. El tiempo dirá.

Actualmente los bancos centrales de los estados acumulan grandes reservas de oro, que alcanzarían más de 33.000 toneladas de lingotes de este metal. Las razones por las que los bancos centrales, o mejor dicho los países, poseen oro son principalmente utilizarlo como seguro financiero, diversificación de activos y reserva de valor.

Aunque practicamente ya no se usa, el oro también se ha utilizado tradicionalmente en odontología. Durante mucho tiempo fue el material preferido para realizar fundas, incrustaciones y coronas, aprovechando su carácter dúctil y maleable, y su escasa reactividad química, lo que evitaba alergias en la boca. Además, las piezas de oro eran muy duraderas y aguantaban muy bien el paso del tiempo. También se utilizó en amalgama con el mercurio para realizar empastes dentales. Actualmente en odontología se trabaja con otros materiales, entre los que se encuentran los composites y los materiales cerámicos.

¿Quéreis saber más cosas sobre el oro? No dejéis de visitar la sección ¿Sabías que…?

Y vistas todas estas aplicaciones y curiosidades, vamos a dedicar también unas líneas a la música. Hay tantas canciones en las que se menciona el oro que es difícil elegir. Esta vez voy a guiarme por gustos personales, y os voy a poner una pequeña selección.

Empezando por Spandau Ballet, mítico grupo británico de los años 80. En el año 1983 triunfaron con su tercer álbum de estudio True, que contenía la canción “Gold”. Con este mismo título sacaron un disco recopilatorio en el año 2000, que han vuelto a editar este 2018 en formato vinilo. Aquí teneís el video, un poco antiguo ya:

Otro de mis cantantes favoritos de todos los tiempos también dedicó una canción al oro, a los campos de oro, concretamente. Sting, antiguo miembro de la banda británica The Police, sacó en 1993 el album Ten summoner´s tales, que incluía la canción “Fields of gold”. Preciosa canción que podéis escuchar a continuación:

El príncipe de Minnesota no podía ser menos, y él también dedicó una canción al oro. Prince, fallecido en 2016, cantaba ese refrán tan conocido de que “no es oro todo lo que reluce” (all that glitters ain’t gold). La canción “Gold” formó parte del álbum The gold experience, lanzado al mercado en 1995, al que siguió la gira The ultimate live experience  en 1996.

Y voy a acabar con otras tres canciones donde también se habla de oro, y que han sido banda sonora de películas de James Bond, otra de mis debilidades, que daría para un nuevo blog.

Goldfinger, la tercera película de James Bond, y también la tercera protagonizada por Sean Connery, se estrenó en 1964. El tema principal de la película, obra de John Barry, fue interpretado por Shirley Bassey.

The man with the golden gun fue la novena película de la saga, la segunda protagonizada por Roger Moore. Estrenada en 1974, la música fue compuesta de nuevo por John Barry e interpretada por Lulu.

La película Golden eye , de 1995, es la decimoséptima película de James Bond, y la primera protagonizada por Pierce Brosnam. El tema prinicipal de la película, la canción del mismo nombre, fue escrita por los miembros de U2 Bono y The Edge, e interpretada por la mismísima Tina Turner. Aquí os dejo la canción:

Y con estas canciones nos despedimos del oro. Hasta la próxima entrada.