El fuego valyrio

Los  seguidores de la serie “Juego de tronos” seguro que recuerdan cómo Tyrion Lannister repelió el ataque del ejército de Stannis Baratheon contra Desembarco del Rey y el estuario de Aguasnegras. Utilizó las reservas de “fuego valyrio“, un líquido inflamable de color verdoso, que se adhería a barcos, velas y marineros y no se apagaba con el agua.

Este arma incendaria mortal está inspirada en lo que se conoce como “fuego griego“, que en los siglos VII y VIII salvó a Constantinopla de la invasión de la flota islámica, y que fue usado en más de una ocasión por los griegos para defenderse de sus agresores.

Se sabe que el fuego griego se lanzaba desde los barcos con granadas de cerámica, sifones a presión y aspersores a fuelle, apuntando a las velas. En cuanto a su composición, podría contener nafta (un componente del petróleo), azufre, cal viva, resina de pino y salitre. El azufre y la nafta (muy inflamable) actuarían como combustible, y el salitre aportaría el oxígeno necesario para que se produjese la combustión. La chispa prendería gracias a la cal viva, ya que cuando entra en contacto con el agua alcanza temperaturas superiores a los 150º.

El fuego ardía con más fuerza al intentar apagarlo con agua, y parece que solo podía ser apagado con orina, que al contener sales inorgánicas y urea podría actuar como inhibidor de algún componente esencial para la combustión. También podía extinguirse con arena o esteras de esparto, para sofocarlo por asfixia (eliminación del oxígeno).

Y ahora que ya conocemos lo que es el fuego griego, acabamos la entrada con la canción “Syrtaki”, del cantante griego ya fallecido Demis Roussos, y con la banda sonora de la serie “Juego de tronos”.

Y cuidado… Ha llegado el invierno.